Diagnóstico: Guillian Barre
- Karli Rero

- 25 feb
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Testimonio: Héctor E.
Yoga Terapéutico como herramienta para recuperar la salud.
A mediados del 2023 me diagnosticaron la enfermedad de Guillain Barré, enfermedad sobre la que yo no tenía referencia alguna hasta que me fue diagnosticada.
Lo atípico en mi caso es que quedé paralizado de piernas y brazos de un día para otro sin ningún aviso o dolencia previa, así nada más. Me fui a la cama como a las 11 de la noche y al día siguiente desperté paralizado, ya no podía pararme por mi solo, ni acostarme, ni caminar, ni hacer mis necesidades por mi mismo, ni comer por mi mismo (no era capaz de sostener una cuchara) etc.
Estuve internado en el hospital mas o menos 15 días, se me suministraron dos tratamientos en paralelo para combatir la enfermedad, afortunadamente caí en manos de una de las mejores neurólogas de México y su equipo, logrando entre otras cosas que no tuviera parálisis en el corazón y los pulmones.
Cuando mi doctora me dio de alta, lo hizo diciéndome que desde ese momento en adelante debería seguir un estricto tratamiento de terapia a base de impulsos eléctricos, buena alimentación y ejercicio físico.
Cabe mencionar que cuando se me dio de alta seguía paralizado, tuve que contratar enfermeras de tiempo completo para que me atendieran las 24 horas, ya no estaba enfermo pero había que recuperar la flexibilidad y fuerza en prácticamente todo mi cuerpo, la parálisis es la principal secuela del Guillain Barré.
Entonces, y de manera diaria, me sometía a terapia y ejercicios físicos, estos últimos consistían en mover poco a poco los dedos de los pies y manos, mover poco a poco las piernas y brazos, etc. (con ayuda de la enfermera). En general se dice que siguiendo la terapia y el ejercicio de manera constante se puede lograr un buen porcentaje de recuperación, también se dice que lo que no se rehabilite en 18 meses ya es muy difícil su recuperación.
El aspecto de la fortaleza mental es muy importante, dada la situación tan difícil que implica casi una total dependencia de otros para la supervivencia de quien sufre la parálisis, es muy fácil caer en depresión lo cual evidentemente repercute en la recuperación. Tanto la terapia como los ejercicios físicos son dolorosos, hay que ir despertando poco a poco a todo el cuerpo, es como si el mismo hubiera estado en un congelador durante mucho tiempo, ademas de que algunos movimientos se olvidan (por ejemplo, cómo sostener el tenedor).
Fue pasando el tiempo, y como unos 5 meses después de ser dado de alta, recupere la fuerza y flexibilidad suficiente para no necesitar a las enfermeras. Por ejemplo, ya podía ir al baño para hacer mis necesidades solo, ya podía lavarme los dientes solo, ya podía alimentarme por mi mismo, todo de una manera muy lenta y con mucho esfuerzo y casi siempre con dolor (bañarme y secarme me podía tomar 1 hora cuando antes me tomaba 15 minutos), ya podía abrir la puerta del refrigerador yo solo (con mucho esfuerzo) etc.
Seguía tanto con la terapia como los ejercicios físicos. La flexibilidad que había logrado era mas que la fuerza, lo cual es normal según me dicen. Platicando con mi neuróloga y con mi terapeuta concluimos que sería bueno practicar ejercicio adicional, yo pregunte por el yoga y ambas me dijeron que era una muy buena opción.
Y aquí es donde entra Karla, yo nunca había practicado yoga y platicando de esto con mis hijas me la recomendaron.
He estado combinando la terapia en base a impulsos eléctricos y el yoga desde hace mas o menos tres meses (antes era imposible dada la alta parálisis que sufría), y la mejoría ha sido substancial, con el yoga nos enfocamos en cada uno de los músculos de mi cuerpo para darles flexibilidad, fuerza y, aunque no se crea, confianza y cariño.
Karla tiene conocimientos no solo de yoga, sino también de como funciona el movimiento y flexibilidad de nuestros cuerpo y la función emocional y nerviosa conectada con los mismos. Las sesiones son duras y retadoras y normalmente terminado muy cansado.
En este punto de recuperación no veo como podría seguir sin una o la otra, se trata de algo tan importante para mi salud que el reto vale la pena.
El yoga se ha convertido en el origen de mi recuperación por si misma así como en un potencializador de los beneficios de la terapia de impulsos eléctricos.
La ultima evaluación de mi neuróloga y de mi terapeuta fue buena, me he recuperado rápido, se espera que todavía siga con la terapia y con el yoga por lo menos seis meses más. No importa el tiempo que me tome, recuperar la salud es lo mas importante.
Seguramente me darán de alta de la terapia pronto de acuerdo a la evaluación de mis doctores, el yoga espero practicarla el resto de mi vida.
Escribo todo lo anterior con dos propósitos:
Que ojalá mi experiencia de enfermedad y recuperación le sirva a alguien enfermo.
Darle las gracias a mis doctores y a Karla por el profesionalismo con el que me han tratado y por la ayuda que he recibido.
Gracias.




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